PERROS · POR QUÉ HACEN LO QUE HACEN

¿Por qué los perros se comen su popó?

Coprofagia en perros: por qué algunos perros se comen las heces, cuándo es un problema de salud y cómo corregirlo paso a paso.

Por Redacción GatoPerro 3 min de lectura
Perro pequeño llevando un disco en el hocico

Entender por qué los perros se comen su popó ayuda a actuar sin regaños ni soluciones improvisadas. Aunque resulta desagradable, un perro come popó por razones de conducta, por el entorno o, en ocasiones, porque algo en su salud merece revisión. La coprofagia en perros es relativamente común, sobre todo en cachorros.

Por qué lo hacen

Los cachorros exploran el mundo con la boca y todavía están aprendiendo qué pueden investigar y qué deben dejar pasar. Si encuentran heces a su alcance, repetir la conducta puede convertirse en un hábito. También pueden imitarlos si viven con otro animal que lo hace.

Algunos perros se acercan a las heces por aburrimiento, falta de actividad o porque han aprendido que obtenerlas provoca una reacción intensa de la familia. La atención negativa sigue siendo atención para un perro que busca interacción. Un lugar con heces acumuladas facilita que la conducta se repita.

Los cambios de rutina, el estrés o la competencia por recursos también pueden influir. No hay una explicación única para todos los casos; observar cuándo, dónde y qué tipo de heces busca permite reconocer el patrón sin sacar conclusiones apresuradas.

Si el comportamiento empezó de repente, también vale la pena considerar causas físicas. Alteraciones digestivas, cambios en el apetito o problemas para aprovechar los nutrientes requieren una conversación clínica, no suplementos elegidos al azar. Mantén una nota sencilla de lo que observas para explicarlo con claridad.

Cuándo consultar al veterinario

Agenda una consulta si tu perro empieza a comer heces de forma repentina, lo hace con insistencia o muestra cambios en su apetito, energía, peso, vómito o evacuaciones. También es prudente pedir orientación si busca heces de otros animales, porque puede exponerse a parásitos u otros agentes que no deseas que ingiera.

Lleva información concreta: desde cuándo sucede, en qué momentos, qué ha comido y si ha habido cambios en casa. Esa descripción ayuda a valorar si la prioridad es revisar su estado físico, ajustar el manejo diario o trabajar una pauta de conducta. No intentes corregir un posible problema de salud con remedios caseros.

Cómo evitarlo

  1. Recoge las heces de inmediato. Reduce la oportunidad de que las encuentre en el patio, el área de descanso o el paseo.
  2. Supervisa los momentos clave. Acompáñalo al salir al baño y llámalo con calma cuando termine para alejarlo del lugar.
  3. Enséñale una alternativa. Practica una señal como venir contigo o dejarlo, lejos de heces al inicio, y prémiala con algo que le resulte valioso.
  4. Aumenta actividades adecuadas. Paseos, juego y retos de olfato pueden darle una salida para gastar atención y energía.
  5. Mantén horarios previsibles. Una rutina clara facilita anticipar sus salidas y recoger sin demora.
  6. Pide apoyo profesional si persiste. Un veterinario o especialista en comportamiento puede orientar el plan según el motivo probable.

La clave para evitar que tu perro coma popó es impedir el ensayo constante y reforzar la elección correcta en el momento. El avance suele depender de ser consistente, no de perseguirlo ni de reaccionar tarde.

Qué no hacer

No castigues a tu perro después de encontrar evidencia o al acercarte a las heces. El castigo puede empeorar la conducta: algunos perros aprenden a comerlas rápido para evitar la reacción humana o se sienten inseguros durante sus salidas.

Evita gritar, restregarle el hocico, usar sustancias irritantes sobre las heces o dejarlo solo en un espacio sucio. Tampoco cambies su comida o añadas productos por cuenta propia como si fueran una solución universal. Un manejo limpio, tranquilo y repetido ofrece una base mucho más útil para modificar este hábito.

Preguntas frecuentes

¿Mi cachorro come popó porque tiene hambre?

Puede ocurrir por curiosidad, aprendizaje o acceso fácil a las heces, entre otros motivos. Si la conducta aparece de pronto o se acompaña de cambios en apetito, peso o heces, conviene pedir una valoración veterinaria.

¿La coprofagia en perros se quita sola?

En algunos cachorros puede disminuir al crecer, pero no conviene esperar sin cambiar el entorno. Retirar las heces, supervisar y premiar una conducta alternativa ayuda a que deje de practicarla.

¿Cómo evito que mi perro coma popó durante el paseo?

Usa una correa que te permita anticiparte, observa el suelo y aléjalo con calma antes de que llegue a las heces. Después, recompensa que te siga o que preste atención a una indicación sencilla.

Fuentes

  1. American Kennel Club — Why Dogs Eat Poop and How to Stop It

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