PERROS · SÍNTOMAS

¿Por qué mi perro cojea? Causas y qué hacer

Por qué tu perro cojea de una pata trasera o delantera: heridas, uñas, esguinces, ligamento cruzado o artrosis. Qué revisar en casa y cuándo es urgente.

Por Redacción GatoPerro Pendiente de revisión veterinaria 3 min de lectura
Cachorro de pastor sentado en el pasto

Si un perro cojea, puede tener desde una espina entre los dedos hasta una lesión articular. Revisar con calma permite detectar una señal evidente, pero no conviene forzar la pata ni asumir que la ausencia de quejido descarta dolor.

Qué revisar primero en casa

  1. Mira cómo camina. Identifica si evita apoyar una pata, la levanta o cambia el paso.
  2. Revisa las almohadillas. Busca heridas, vidrio, espinas, semillas o quemaduras por pavimento caliente.
  3. Separa los dedos con cuidado. Observa si hay objetos atrapados, hinchazón o picaduras.
  4. Examina las uñas. Una uña rota o encarnada puede causar mucha molestia; aprende a prevenirlo al cortarle las uñas a un perro.
  5. Toca sin presionar. Compara ambas patas y detente si hay calor, dolor, inflamación o una reacción marcada.

No intentes acomodar una articulación ni retirar un objeto incrustado profundamente. Mantén el manejo breve para no aumentar el dolor o el estrés.

Haz la revisión cuando esté tranquilo y con buena luz. Si se aparta, gruñe o intenta morder por dolor, deja de tocar y solicita ayuda; insistir puede lastimarlo más o poner a alguien en riesgo.

Causas frecuentes en patas delanteras y traseras

En la parte baja de una pata son frecuentes las espinas, semillas, vidrios, heridas de almohadilla, uñas dañadas, picaduras y quemaduras. Un perro que cojea de la pata delantera también puede tener una lesión articular u ósea, incluida displasia de codo.

Si el perro cojea de la pata trasera, las causas posibles incluyen esguince, fractura, displasia de cadera, artrosis o problemas de rodilla. La luxación de rótula se ve con frecuencia en razas pequeñas y puede hacer que camine unos pasos sobre tres patas. La ruptura del ligamento cruzado es común en perros medianos y grandes.

La ubicación exacta del dolor no siempre coincide con la pata que evita apoyar. Una revisión puede valorar cadera, rodilla, codo y columna, además de las zonas visibles del pie.

Cojera repentina o progresiva

Una cojera que aparece de golpe suele relacionarse con una lesión o un golpe. Revisa si el cambio ocurrió después de correr, brincar o volver de un paseo, pero no atribuyas el problema a la actividad sin una exploración.

La cojera progresiva suele asociarse con enfermedad articular o dolor crónico; la artrosis puede afectar a perros mayores. Muchos perros cojean sin quejarse y siguen buscando compañía o comida, así que su comportamiento habitual no basta para descartar molestia.

Un video tomado durante su desplazamiento normal puede ayudar a describir la evolución. No lo hagas repetir movimientos para grabarlo ni intentes que suba o baje para comprobar si puede hacerlo.

Qué hacer mientras tanto

Ofrece reposo, paseos cortos con correa y evita saltos, juegos bruscos y escaleras. Un espacio con suelo firme y sin obstáculos ayuda a que no fuerce más la extremidad.

Nunca administres ibuprofeno, paracetamol, naproxeno ni aspirina. Son tóxicos para perros. Si puedes, registra cuándo comenzó la cojera y qué observaste en la pata para explicarlo durante la consulta.

Evita vendajes improvisados, masajes intensos o calor directo. Si se trata de una fractura, luxación o lesión de tejidos, esas maniobras pueden agravarlo y retrasar el manejo apropiado.

Cuándo es urgencia

Acude de inmediato si no apoya la pata, está deformada o cuelga, hay herida profunda, sangrado, hinchazón grande o dolor intenso. También requiere atención urgente una cojera que aparece tras atropello o caída.

Si no mejora en uno o dos días, necesita revisión aunque el perro parezca cómodo. El objetivo es identificar la causa antes de que compense el peso con otras patas y empeore la lesión.

La recuperación depende de conocer el origen y de evitar que el perro siga forzando la extremidad mientras recibe el manejo indicado para esa lesión concreta.

Preguntas frecuentes

¿Qué hago si mi perro cojea pero no se queja?

El que no vocalice no significa que no sienta dolor. Revisa la pata sin forzarla, limita la actividad y solicita revisión si no mejora, si deja de apoyarla o notas una herida o hinchazón.

¿Un perro que cojea de la pata trasera puede tener una lesión de rodilla?

Sí, una luxación de rótula o una ruptura del ligamento cruzado pueden afectar la pata trasera. Hace falta una exploración para distinguirlas de otros problemas articulares o de una lesión en la pata.

¿Puedo darle ibuprofeno a mi perro si cojea?

No. Ibuprofeno, paracetamol, naproxeno y aspirina son tóxicos para perros. Mantén reposo y pide indicaciones profesionales antes de administrar cualquier producto para el dolor.

Fuentes

  1. VCA Animal Hospitals — Lameness in Dogs

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